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30/07/75 AGEUS también escribió la historia del país desde la organización social y el periodismo critico contra el poder represor, un contexto a lucha organizada que muchos dirigentes de izquierda ignoran o jamas vivieron esa etapa

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Desde inicios del siglo XX y a lo largo de varias décadas, la Asociación General de Estudiantes Universitarios (AGEUS) ejerció un periodismo crítico con el gobierno mediante su máximo órgano impreso, en cuya dirección y redacción participaron varios intelectuales jóvenes; entre ellos su mas destacado líder, Medardo González Trejo (Milton Méndez).

Salvador Samayoa, quien fuera ministro salvadoreño de Educación durante la Junta de Gobierno del coronel Majano, que posteriormente pasó a engrosar las filas de la guerrilla y que fue parte de la comisión político-diplomática del FDR-FMLN, relata sobre esos momentos vivencias del ex secretario General del FMLN por 15 años y que bajo sus líneas estratégicas condujo a la militancia roja a dos victorias presidenciales, Samayoa tambien contextualiza ese momento histórico y menciona al actual Secretario General del Frente Oscar Ortiz.

Salvador Samayoa, a la izquierda, junto a Salvador Sánchez Cerén en una fiesta en México D.F. en la época de las negociaciones para los acuerdos de paz. Foto cortesía Salvador Samayoa

Oscar Ortiz tenía solo 14 años cuando el ejército reprimió brutalmente a los estudiantes el 30 de julio de 1975, en las inmediaciones del Seguro Social, dejando un saldo de centenares de víctimas entre muertos, heridos y desaparecidos. En esa marcha estaba, al frente por supuesto, un joven de extraordinario coraje y reconocido prestigio como dirigente estudiantil: el presidente de la Asociación General de Estudiantes Universitarios de El Salvador (AGEUS), Medardo González.

Por mi parte, en esos tiempos era maestro, pero también Administrador del Colegio Externado de San José. Cerramos el portón que daba a la 25 avenida norte, como hacíamos siempre que pasaban frente al colegio las marchas de protesta, pero viendo desde la terraza el momento en que comenzaron a disparar a los manifestantes, dimos la orden inmediata de abrir los portones para que pudieran refugiarse los universitarios, evitando así un número aún mayor de muertos y heridos. Aquella fue la primera vez, si no me falla la memoria, en que unidades del ejército se sumaron a los llamados “cuerpos de seguridad” para reprimir a balazos una protesta popular. Después ya no hubo freno.

La represión se hizo cada vez más brutal y cuanto mayor era la cantidad de dirigentes populares que caían presos o abatidos por las balas, mayor era el torrente de incorporación de maestros, estudiantes, obreros y campesinos a la lucha contra el régimen que caracterizábamos, en las organizaciones del Bloque, como “tiranía militar fascistoide”. Antes de que murieran estudiantes en las marchas, ya las fuerzas populares habían publicado incontables comunicados dirigidos “a todos los pueblos del mundo”, a tono con la retórica de la época, para denunciar los constantes ataques a la libertad de expresión, la cancelación creciente de las libertades públicas y el carácter fraudulento de unas elecciones que solo en apariencia eran democráticas y libres, pero cuyo resultado estaba siempre condicionado por incontables abusos de poder y por grotescas manipulaciones de las instituciones del Estado.

En este contexto… pues a Oscar habrá que recordarle que en los orígenes del Frente y en el ideario que cautivó a tanta gente y la llevó a niveles extraordinarios de compromiso y de sacrificio, nunca se entendió “respetar” a un país como mirar para otro lado cuando el régimen de ese país reprimía a la oposición. Esto debiera saberlo muy bien el secretario del Frente, porque durante la guerra, cuando salió de las montañas para recuperarse de heridas sufridas en combate, asumió la responsabilidad de representar a las FPL en la “Comisión de Relaciones Internacionales” (CORINTER) y en esa calidad viajó por todos los confines del planeta pidiendo a otros pueblos, a otros gobiernos y a fuerzas políticas de otros países que se pronunciaran sobre la situación de El Salvador y que tomaran partido a favor de los que luchaban contra la represión gubernamental. Por qué entonces era bueno que la prensa internacional dedicara espacio y las fuerzas políticas de otros países exigieran al gobierno salvadoreño el respeto a los derechos humanos.

FUENTES:

https://www.ecured.cu/Masacre_estudiantil_en_El_Salvador_(1975) https://elpais.com/diario/1983/03/17/internacional/416703615_850215.html
http://www.eldiariodehoy.com/opinion/observadores/67932/solidaridad/
https://es.wikipedia.org/wiki/Medardo_Gonz%C3%A1lez
https://elfaro.net/es/201403/noticias/15046/Los-hombres-clave-de-S%C3%A1nchez-Cer%C3%A9n.htm

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