El expresidente boliviano pidió a los dirigentes opositores que “asuman su responsabilidad de pacificar al país”.

El exmandatario boliviano, Evo Morales, escribió en su cuenta de Twitter que el excandidato opositor Carlos Mesa y el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, “pasarán a la historia como racistas y golpistas”.

Morales les pidió que “asuman su responsabilidad de pacificar al país” y que “garanticen la estabilidad política y convivencia pacífica de nuestro pueblo”, un día después de su renuncia como presidente del país andino ante los hechos de violencia y persecución que se desataron en varias provincias del país en contra de sus partidarios.

Morales se refirió a las acciones violentas y de racismo que han desatado grupos de choque opositores, de las que pretenden responsabilizar a sus seguidores. “Los golpistas que asaltaron mi casa y la de mi hermana, incendiaron domicilios, amenazaron de muerte a ministros y sus hijos y vejaron a una alcaldesa, ahora mienten y tratan de culparnos del caos y la violencia que ellos han provocado. Bolivia y el mundo son testigos del golpe”.

El expresidente decidió renunciar con el fin de que el excandidato de Comunidad Ciudadana y Camacho “no sigan persiguiendo a mis hermanos, dirigentes sindicales”, para que “no sigan quemando las casas” de funcionarios públicos y para que dejen de “secuestrar y maltratar” a los familiares de los líderes indígenas.

Ambos opositores han llamado a bloquear las vías, paralizar las actividades y a desconocer los resultados de los pasados comicios del 20 de octubre donde Morales resultó reelecto.

Previamente, tanto el jefe de las Fuerzas Armadas como el comandante general de la Policía de Bolivia habían sugerido al mandatario que dimitiera para buscar la estabilización de la nación.

“Muy agradecido con la solidaridad”

Morales agradeció la “solidaridad del pueblo, hermanos de Bolivia y el mundo” que ha manifestado expresiones “que nos dan aliento, fortaleza y energía”. “Me emocionaron hasta hacerme llorar. Nunca me abandonaron; nunca los abandonaré”.

Distintos líderes, representantes de movimientos sociales, indígenas y campesinos han alertado sobre el golpe de Estado en Bolivia y han pedido a la comunidad internacional que se rechace esta acción propiciada por la oposición.

Desconocimientos

Mesa, quien manifestó su desconfianza en el proceso electoral boliviano antes y después de emitir su voto en las elecciones, y acusó Tribunal Supremo Electoral de ser “un brazo operativo del Gobierno”.

Al día siguiente, calificó como “fraude escandaloso” y “vergüenza para el país” los resultados no definitivos que arrojó la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y convocó a los bolivianos a defender sus votos en las calles en “una batalla democrática”.

Camacho, que ha sido vinculado con lavado de dinero y evasión de impuestos, según los Papeles de Panamá, lideró las acciones en contra del mandatario boliviano y desde la semana pasada pidió su renuncia al cargo sin que aún la Organización de Estados Americanos (OEA), que llevaba a cabo una auditoría del cómputo de las elecciones, presentara su informe.

El empresario ha hecho un llamado a continuar las movilizaciones y bloqueos en el país hasta que se logre conformar un Gobierno transitorio y se establezcan fechas para las nuevas elecciones.