Comunidad LGBTI protestaron hoy para exigir justicia y atención al Presidente por los crímenes de odio ocurridos en las últimas semanas.

Anahy Rivas, una mujer trans de 25 años, fue raptada, asfixiada, apuñalada y arrastrada por aproximadamente 5 kilómetros en el bulevar Los Héroes, San Salvador, el 27 de octubre. Luego, su cuerpo fue dejado en un lugar público. Tras su crimen de odio, Anahy fue parte de las 112 víctimas de homicidio en El Salvador, durante octubre.

La FESLGBTI, además de denunciar la impunidad de los crímenes de odio, también señaló que el gobierno de Bukele no se ha acercado a ninguna organización de la federación para coordinar esfuerzos o escuchar sus necesidades, desde que asumió la presidencia.

Una de los primeras decisiones oficiales de Bukele fue cerrar la Secretaría de Inclusión Social (SIS), creada en 2010 en la gestión del expresidente Mauricio Funes. Esta secretaría funcionaba como un punto clave para la población LGBTI, desde la dirección de diversidad sexual  que promovía políticas en contra de la discriminación y daba atención directa a casos concretos de discriminación y violencia contra personas de la población LGBTI.

Dos días después de su cierre, tras las denuncias de organizaciones y sociedad civil, el presidente Bukele anunció que la SIS pasaría a ser parte del Ministerio de Cultura, bajo el mandato de Suecy Callejas. Cuatro meses después, aún no hay claridad sobre lo que sucederá con los programas que ya desarrollaba la SIS, específicamente la dirección de diversidad sexual.

Miembros de la federación aprovecharon el pronunciamiento para hacer un llamado al presidente Bukele y la ministra Calleja, para que el gobierno retome el tema.

“Esperamos que, siendo el presidente joven, Nayib Bukele, tuviese una visión más acorde a los derechos humanos de las poblaciones en general. Hasta ahorita no nos hemos reunido con ningún funcionario de alto rango”, dijeron los miembros de la federación.