Atletas paralimpicos cuentan su historias.

Este día atletas de las paralimpiadas, contaron su historia, ante las futuras generaciones de deportistas y como llegaron a ser los medallistas de oro, entre ellos nuestro orgullo salvadoreño Fernando Fuentes y el Colombiano Fabio Torres Silva.

A sus doce años, Fernando Fuentes fue al hospital por una rodilla inflamada y su historia dio un giro descarnado, incomprensible.

– “Me detectaron un tumor en el fémur izquierdo”. “Fue el 26 de junio de 2012 cuando me dijeron que tenía cáncer.

No sabía cómo tratar eso, pensaba que un tumor solo era algo pasajero, no tenía mucha idea, pero después me asusté mucho. Con mi mamá fuimos al Hospital Bloom a hacernos Rayos X porque estaba con la rodilla inflamada, pensábamos que era un golpe, pero apareció que era un cáncer maligno que estaba avanzando rápidamente”.

“-Una semana después me hicieron la biopsia para ver si era cáncer maligno o benigno -continúa Fernando su relato-. Y resultó ser maligno. Nos afligimos mucho y mi familia se asustó. No sabíamos cómo llevarla, solo esperar y confiar en Dios”.

El 19 de julio fue la amputación de la pierna izquierda.

– “Me puso mal, estaba decaído, pensaba que no podía hacer las cosas que hacía habitualmente pero, con la fortaleza de Dios y mis padres, fui pensando de otra forma”.

Empezó a pelearla, a ver cómo hacía las cosas, cómo se movilizaba con sus muletas. Y empezó en terapias para usar la prótesis.
Hasta que un día llegó la natación. Era 2013 cuando empezó con la fisioterapia en natación. Ahí empezó a nadar, un deporte que curiosamente no se le daba mucho cuando tenía ambas piernas.

Tan bien nadaba que, en el 2016, lo querían federar para competir con los convencionales por sus buenas marcas. Pero por su discapacidad no podía competir allí y entonces conoció el Comité Paralímpico. Ni bien lo vio el presidente Jorge Ochoa, lo envió a nadar con los jóvenes de alto rendimiento.

En Managua, en los Juegos Paracentroamericanos realizados en enero pasado, llegaron las primeras medallas internacionales. Fue cuádruple oro. Ganó las competencias en 50m mariposa, 50m libre, 50m dorso y 100m libre. Impecable.

Se entrena dos horas por día y estudia bachillerato en la Villa Centroamericana, junto con otros atletas. La última caricia la tuvo hace un par de días: fue elegido el atleta de América por el Comité Olímpico Internacional, logro que por primera vez alcanza un deportista salvadoreño.

A cinco años de su peor pesadilla, hoy sueña en grande: aspira a competir en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2019 y los Paralímpicos de Tokio 2020